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El grupo asume el legado de Wilson Manyoma como punto de partida para una propuesta de salsa que mezcla tradición, relevo generacional y búsqueda de identidad propia sin recurrir a la imitación.
La historia de Manyoma Brothers parte de un apellido con peso dentro de la salsa colombiana. En lugar de asumirlo como un punto de llegada, la agrupación lo toma como un punto de partida para replantear cómo se puede mantener viva una herencia musical sin repetirla de forma literal.
Su propuesta se mueve entre el tributo y la búsqueda de identidad propia. Esa tensión entre legado y presente atraviesa tanto su música como su estructura interna. En ese cruce, la salsa no se entiende como pieza de archivo, sino como un lenguaje en transformación.
Ello se refleja en su reciente trabajo Manyoma Brothers, ‘Negro por excelencia’, el cual es un homenaje a Wilson Manyoma y retoma una composición previa para reubicarla dentro del sonido actual de la agrupación. Sin borrar su origen, solo lo actualiza al sonido actual.
¿Qué representa este nuevo lanzamiento dentro del proyecto de Manyoma Brothers?
Es un trabajo que nace desde la familia y desde una historia concreta. En el caso de este tema, lo entendemos como un homenaje a mi tío Wilson Manyoma. Es una canción que no solo recuerda su trayectoria, sino que también la conecta con lo que estamos haciendo hoy como agrupación. Para nosotros es importante que el legado no quede como algo estático, sino que siga teniendo movimiento dentro de la música.
¿Cómo se maneja la responsabilidad de llevar un apellido con tanto peso dentro de la salsa?
Es una responsabilidad grande porque siempre existe la comparación con lo que ya se hizo. La salsa es un género muy marcado por sus referentes históricos, y en nuestro caso eso es aún más evidente. Sin embargo, con el tiempo hemos entendido que la única manera de sostener ese legado es construir un sonido propio. No se trata de competir con lo que existía antes, sino de encontrar una identidad que dialogue con eso sin depender de ello.
¿Qué papel juega la mezcla generacional dentro de la agrupación?
Es clave. Dentro de la orquesta hay músicos con mucha experiencia y también músicos muy jóvenes. Esa combinación hace que el proyecto no sea uniforme, sino dinámico. Los más jóvenes aportan otra forma de entender el ritmo, la producción y hasta la manera de pensar la música, mientras que la experiencia ayuda a mantener una base sólida en lo que ya conocemos del género.
¿Dónde está el punto de equilibrio entre tradición y evolución?
Ese equilibrio no es algo fijo, es algo que se va construyendo en el proceso. Nosotros venimos de una tradición muy fuerte, especialmente en la salsa caleña y en los sonidos afrocaribeños. Pero al mismo tiempo sentimos la necesidad de incorporar nuevas ideas. Lo importante es no perder la raíz, pero tampoco quedarse atrapado en ella. La evolución aparece cuando puedes respetar lo anterior y, al mismo tiempo, proponer algo distinto.
¿Cómo evitan que un homenaje se convierta solo en nostalgia?
La clave está en no hacer una copia del pasado. Cuando uno se limita a reproducir algo, el resultado se queda corto. En nuestro caso, tratamos de reinterpretar. Eso implica hacer arreglos nuevos, pensar en otras sonoridades y adaptarnos a cómo se escucha la música hoy. El objetivo no es que el tema suene antiguo ni que suene desconectado de su origen, sino que tenga una lectura actual.
¿Qué lugar ocupa la salsa dentro de un contexto más global hoy?
La salsa sigue siendo un lenguaje que conecta distintos lugares. Hemos visto cómo proyectos como el nuestro terminan involucrando músicos de distintos países y escenas. Eso demuestra que no es un género cerrado. Aunque tiene una historia muy marcada en lugares como Colombia, Cuba o Puerto Rico, hoy sigue creciendo en otros espacios y adaptándose a nuevas audiencias.
¿Cómo se acercan a las nuevas generaciones de oyentes?
No lo vemos solo como una estrategia, sino como una realidad dentro del grupo. Al tener músicos jóvenes, ya estamos en contacto directo con cómo se consume la música hoy. Eso influye en decisiones como la producción, los arreglos o incluso lo visual. No se trata de simplificar el sonido, sino de entender cómo se está escuchando la música en este momento.
¿Cómo definirían el papel de Manyoma Brothers dentro de la salsa actual?
Lo vemos como un relevo dentro del género. No en el sentido de reemplazar lo anterior, sino de continuar una línea desde otro lugar. La idea es mantener la raíz, pero también abrir espacio para nuevas formas de hacer salsa.
¿Por qué alguien debería escuchar este proyecto?
Porque es una propuesta pensada para el bailador, pero también con distintas capas dentro del sonido. Hay salsa romántica, timba, influencias del changüí y otras vertientes del género. Y, sobre todo, porque el proyecto parte de una historia real que sigue en desarrollo, no de una fórmula repetida.
Por: Jenny Ramírez