Sigamos en Contacto
¡Mantente Sintonizado! ¡Suscríbete a nuestra lista de correos para estar al Día con la Actualidad Musical y los Tops de lo más sonado en la Radio!
Noticias
28 April 2026
Noticias
24 April 2026
Noticias
24 April 2026
Noticias
24 April 2026
Noticias
24 April 2026
Noticias
23 April 2026
Noticias
23 April 2026
Noticias
23 April 2026
Noticias
23 April 2026
Noticias
22 April 2026
Noticias
21 April 2026
Noticias
21 April 2026
Noticias
21 April 2026
Noticias
21 April 2026
Noticias
21 April 2026
En ‘New Journeys’, la colombiana incorpora dirección creativa y producción audiovisual por primera vez tras su salida de la Filarmónica de Viena.
Alejandra Torres ya no trabaja dentro de una estructura orquestal y su nuevo proyecto, ‘New journeys’, marca ese desplazamiento. Ahora, la interpretación deja de ser un rol fijo y pasa a convivir con decisiones de producción, concepto visual y dirección artística. El cambio no está en el repertorio, sino en el punto desde el que se construye la música. Ya no parte de un marco colectivo, sino de un proceso individual donde cada capa se define desde el inicio; “antes todo estaba organizado. Ahora cada decisión es parte del trabajo”, menciona.
“La música hoy no se entiende solo como sonido”, explica. “Somos muy visuales… la forma en que vemos también transforma la música”, añade, dejando claro que en ‘New Journeys’ la imagen no acompaña: construye. En ese sentido, la producción se expande hacia lo audiovisual no como complemento, sino como lenguaje paralelo donde la interpretación también se diseña.
Su formación clásica sigue siendo el soporte técnico de su trabajo. No desaparece ni se reemplaza. Pero deja de ser un sistema cerrado. En esta etapa, funciona como base para decidir cómo expandir la obra hacia otros lenguajes. Durante años, esa estructura implicaba también una exigencia constante. “Me sentía presionada… condicionada”, recuerda, al referirse a una etapa donde la precisión era inseparable de una idea rígida de interpretación.
Mozart aparece como uno de los puntos más exigentes dentro de ese recorrido. No como ruptura, sino como prueba de equilibrio entre estructura e interpretación. “Nunca pensé que lo iba a grabar”, admite. Su dificultad no está solo en lo técnico, sino en la transparencia: todo queda expuesto. “Hay un estilo muy claro. Dentro de eso, todavía hay decisiones que uno puede tomar”, explica, situando el límite entre fidelidad y reinterpretación.
El cambio más evidente llega después de su paso por la Filarmónica de Viena. De un entorno donde la interpretación ocurre dentro de una jerarquía definida, pasa a un modelo donde la producción, la dirección y el concepto dependen de ella. Ya no se trata solo de interpretar una obra, sino de construir el contexto en el que esa obra existe. Esa transición también reubica la presión. Ya no proviene de una estructura externa, sino de la gestión completa del proceso creativo. “Es una liberación”, dice.
La identidad no aparece como tema central. Está integrada en la forma en que interpreta y diseña sus proyectos, sin necesidad de subrayarse. “Siempre está ahí […] en cómo toco, en cómo siento la música”, afirma. ‘New Journeys’ condensa ese movimiento: una práctica que ya no se define desde la orquesta, sino desde un sistema creativo propio donde lo clásico y lo audiovisual conviven sin separarse por formato.