La ‘jefa’ rindió tributo al vallenato y pop colombiano en el último show de su gira.
Tras meses de espera y una bienvenida con mucho sabor colombiano, la cantante y rapera argentina Julieta Emilia Cazzuchelli, mejor conocida como Cazzu, dio fin a su esperada gira Latinaje en Bogotá, ciudad que la recibió por segunda ocasión con la sorpresa de más adeptos que en su primera visita en 2018.
Si bien los fans de la cantante esperaban con emoción escuchar la esencia de ‘la jefa’, la artista ofreció un show equilibrado en el que paseó por una mezcla de trap, tango, cumbia y sonidos folclóricos, acompañada de una puesta en escena teatral que narra la historia de una antiheroína en tres actos.
Aunque en esencia, Latinaje es una novela policial, lo cierto es que a través de cada acto se evidencia que es una historia de búsqueda personal y cultural, que celebra la fuerza y diversidad de la mujer latina.
Alrededor de las 9:10 p.m., las luces del Movistar Arena se apagaron y, entre la algarabía del público, emergió de las sombras Cazzu con Ódiame, la primera de 27 canciones. De inmediato inició un show imponente con una historia contundente que cada minuto sorprendió con la puesta en escena, la selección de cada tema y, desde luego, la voz de Julieta, que se fusionó con la banda en vivo y que tuvo como segunda voz a miles de espectadores que no pararon de corear cada éxito.
El primer acto destacó por sumergir a los espectadores en el universo musical de Latinaje, Ódiame, Sobre mi tumba, Me tocó perder y Piénsame. Para el segundo acto, “La jefa” emergió y ofreció una mezcla de su quinto álbum de estudio y los clásicos Jefa, Piénsame (Nena trampa), Mucha data (Error 93), y los sencillos: Loca, Brinca, Miedo y Toda no aparecen. Canciones con las que el recinto vibró y el trap se apoderó por unos minutos del show.
Un homenaje a Colombia
Tras más de una hora de show, la artista se tomó algunos minutos para saludar al público y dejar en claro que estaba emocionada por terminar su gira en Bogotá, ciudad que años atrás la recibió con un aforo de 300 personas.
Acto seguido, y para sorpresa de muchos, la argentina sorprendió al rendir homenaje a la música colombiana con dos momentos que calentaron los ánimos. Por un lado, interpretó ‘Hay amores’, balada de Shakira inspirada en la adaptación al cine del libro de Gabriel García Márquez, Amor en los tiempos del cólera. Por el otro lado, Cazzu pidió nuevamente al público cantar junto a ella otra canción; en esta oportunidad fue el clásico vallenato Me sobran las palabras del Binomio de Oro.
Ahí, ante la mirada de un público expectante de más, llegó el tercer acto con La cueva e Inti, dos de las canciones más íntimas del álbum Latinaje; aquí la artista permitió verse vulnerable con Pobrecito mi patrón, Copla, Viva Jujuy, Una loca enamorada; para luego fusionar y fortalecer el performance a través de reversiones de Peli-culeo, Nada y, Tú y tú; temas que fueron antesala de Con otra, una de las canciones más coreadas de la noche, para finalizar con Menú de degustación. En medio de gritos, reflexiones, trap y música latina, la cantante cerró por todo lo alto Latinaje.
Por: Jenny Ramírez