Sigamos en Contacto
¡Mantente Sintonizado! ¡Suscríbete a nuestra lista de correos para estar al Día con la Actualidad Musical y los Tops de lo más sonado en la Radio!
Noticias
05 August 2026
Noticias
04 August 2026
Noticias
03 August 2026
Noticias
03 August 2026
Noticias
03 August 2026
Noticias
03 August 2026
Noticias
03 August 2026
Noticias
03 August 2026
Noticias
03 August 2026
Noticias
03 August 2026
Noticias
03 August 2026
Noticias
03 August 2026
Noticias
31 July 2026
Noticias
24 July 2026
Noticias
24 July 2026
Cuatro décadas de trayectoria artística y ser una de las voces que marcó la historia de salsa colombiana son algunos de los hitos del bogotano.
Charlie Cardona desmiente una de las ideas más repetidas sobre la salsa: que pertenece al pasado. Mientras buena parte del género vive de la nostalgia, el cantante colombiano ha encontrado una manera distinta de mantenerse vigente. En los últimos meses ha compartido proyectos con J Balvin y Grupo Firme, prepara una nueva colaboración con un artista urbano y, al mismo tiempo, sigue defendiendo el repertorio que convirtió su voz en una referencia para varias generaciones de salseros.
Esa dualidad atraviesa esta conversación. Cardona no habla desde el lugar del artista que mira el retrovisor, sino desde el de un músico que sigue entendiendo la industria como un espacio de aprendizaje. Por eso, recuerda con el mismo entusiasmo los acetatos que escuchaba junto a su padre en Bogotá, las noches cantando mientras aún estaba en el colegio y las lecciones que hoy recibe de sus hijos, productores y compositores de una nueva generación.
Más que un recorrido por su carrera, Charlie, de una u otra manera reflexiona sobre la permanencia de la salsa en un ecosistema dominado por otros sonidos. También sobre el relevo generacional y el papel que todavía puede desempeñar la música cuando decide hablar de algo más que entretenimiento, como ocurre en Te pido la paz, su lanzamiento más reciente.
Charlie, se habla de 35 años de trayectoria, pero tú corriges esa cifra, ¿cuántos años llevas realmente en la música?
Llevo casi 41 años. Comencé muy joven porque mi padre también era cantante y tenía orquestas. Mis hermanos y yo crecimos entre la música, tocando percusión y cantando. Empecé en tabernas del sur de Bogotá, mientras aún estudiaba el colegio. Trasnochaba cantando y al otro día tenía que estar en clase. Ha sido una carrera construida paso a paso.
Para muchos no solo fuiste una voz, sino la voz de toda una época de la salsa, ¿en algún momento tomaste conciencia de eso?
Creo que todo viene de las influencias. Mi padre llegaba a la casa con discos de acetato, sobre todo de baladistas, y nosotros escuchábamos los álbumes completos. Esa sensibilidad de la balada marcó profundamente mi forma de interpretar. Cuando tuve la oportunidad de grabar, llevé todo ese aprendizaje a mi manera de cantar.
Cuando escuchas canciones como Una aventura o Nuestro sueño, ¿sientes que ya pertenecen más al público que a quienes las grabaron?
Totalmente. Uno solo es un instrumento. Las canciones terminan siendo de la gente, de quien las dedica, las canta y las hace parte de su vida. Claro que uno deja el corazón en cada interpretación, pero lo más hermoso es que la música trasciende generaciones y sigue viva muchos años después.
Has visto cómo la salsa pasó del vinilo y la radio a las plataformas digitales, desde tu perspectiva como artista, ¿qué ha cambiado
La tecnología cambió la manera de escuchar música, pero la salsa sigue siendo cultura. Es la música con la que crecimos, la que sonaba en las fiestas y en nuestras casas. Han llegado muchos géneros nuevos, pero la salsa conserva un lugar privilegiado porque hace parte de nuestra esencia.
Incluso hoy colaboras con artistas de otros géneros como J Balvin o Grupo Firme, ¿cómo entiendes esa apertura?
Es una experiencia maravillosa porque demuestra que la salsa puede convivir con cualquier género. Estuvimos con J Balvin en el Pascual Guerrero y luego con Grupo Firme adaptando dos de sus canciones a salsa. Eso confirma que la salsa sigue vigente, cruza fronteras y dialoga con otras músicas.
Después de más de cuatro décadas, ¿qué te impulsa a seguir grabando y subiéndote a los escenarios?
Me siento realizado profesionalmente, pero no creo que uno deba quedarse viviendo del pasado. Vocalmente me siento bien y todavía siento que tengo mucho por aportar. Además, mis hijos, Jay y Christopher, que son músicos, compositores y productores, han refrescado mi manera de ver la música y me han abierto nuevas posibilidades.
¿De una u otra manera ellos también han impulsado esas colaboraciones con artistas urbanos?
Sí. Ellos me decían que no podía quedarme únicamente trabajando con salseros. Gracias a esa visión llegaron proyectos con J Balvin, Grupo Firme y ahora viene una colaboración con otro artista urbano colombiano muy importante que conocerán pronto.
Hace un año lanzaste junto a tu hijo Christopher la canción El Consejo, ¿cómo fue trabajar con él en el estudio?
Fue una experiencia hermosa. Mi generación fue muy empírica, mientras que ellos tienen una formación académica muy sólida. En lugar de imponerme, aprendí muchísimo de ellos. Componemos juntos, producimos juntos y eso me mantiene aprendiendo constantemente.
¿Dirías que todavía sigues aprendiendo?
Todos los días. Cada vez estoy más convencido de que sigo siendo un aprendiz. Esa actitud permite valorar lo que uno sabe y también lo que los demás pueden aportar. En la música siempre hay algo nuevo por descubrir.
Tu más reciente lanzamiento es Te Pido la Paz, ¿qué representa esta canción en este momento de tu vida?
Es una canción que grabé hace muchos años como solista y sentí que era el momento de traerla nuevamente. Después de la pandemia y viendo la situación del país, pensé que podía aportar un mensaje de esperanza desde la música.
Hay un detalle muy especial en esta nueva versión. Está interpretada junto a una agrupación integrada únicamente por mujeres, ¿por qué?
Quise invitar exclusivamente a mujeres instrumentistas porque quería destacar su talento. Son músicas extraordinarias, la mayoría caleñas, y demostraron que tienen el mismo nivel, la misma fuerza y la misma excelencia que cualquier músico hombre. Siento que hoy vivimos demasiadas divisiones: políticas, sociales, culturales e incluso entre hombres y mujeres. Yo creo que Colombia es una sola. Podemos pensar diferente, pero seguimos siendo un mismo país. La música también puede servir para unir.
El video se grabó en Siloé, en Cali, un sector reconocido por ser un museo abierto. ¿Qué tiene de especial el barrio y por qué debía ser ese?
Porque queríamos elevar desde allí un clamor por la paz de Colombia. Es un sitio lleno de vida, de familias y de historia. Nos pareció el escenario ideal para transmitir ese mensaje de esperanza.
Sabemos que durante décadas has estado grabado en la memoria musical de un país y tu paso por Grupo Niche es de los más recordados. ¿Cuál quisieras que fuera el legado de Charlie Cardona?
Que la gente recuerde que siempre intenté aportar algo bueno a través de la música. Si con mis canciones puedo llevar alegría, esperanza, unión o fortalecer el amor por nuestro país, siento que todo este camino ha valido la pena. La música es un instrumento para servir y, mientras Dios me lo permita, seguiré haciéndolo.
Por: Jenny Ramírez.